27 octubre 2012

¿Estás En Una Relación Poco Sana?: 10 Tips Para Salir De Ella

Es lindo estar en pareja, pero no siempre es bueno. Hay relaciones que resultan sumamente dañinas, de las que cuesta mucho salir. Sobre todo, cuando se cree que, a pesar de los malos ratos, existe amor verdadero. Si tu pareja es infiel, si te ofende –o peor, si te ha golpeado-, si te pide que te alejes de tus amigos o seres queridos, si no te considera ni te respeta, estás en una relación dañina, por mucho que creas o trates de justificar lo contrario. La psicóloga Helena Lebrija describió -en el sitio actitudfem.com- el proceso que se debería seguir con el fin de dar término a una relación poco sana y no recaer. Aquí, recogemos sus consejos: 1. Aceptación. Necesitas reconocer que has estado en una relación codependiente con tu pareja. Más que una relación de amor, hay una relación de necesidad excesiva del otro. Has perdido tu libertad por centrarte y dedicar tu energía y esencia a la otra persona. 2. Di adiós al ciclo vicioso. ¡No lo olvides! Es muy importante que concientices y reconozcas el círculo vicioso que has experimentado por mucho tiempo en tu relación. Tensión- maltrato- reconciliación. Estás a tiempo de poner un alto y que no pase desapercibida esta cadena enfermiza y desgastante para ti. 3. Prohibidas las justificaciones. Probablemente, tu enganche principal hacia esa relación poco sana han sido las múltiples justificaciones que haces de sus acciones: “Me gritó pues tenía mucho estrés laboral… Finalmente el que se pusiera celoso fue culpa mía… También entiendo que no le guste que me ponga esa ropa pues llamo la atención”. Después de las discusiones, pleitos y/o agresiones, accedes al perdón. ¡No sigas haciéndolo! 4. No esperes que la otra persona cambie. ¿Sigues con la esperanza que algún día modifique su comportamiento? Una frase dice: “La espera, desespera”. Esperar a que tu pareja reaccione, cambie actitudes y hábitos es enfocarte en el otro y no en ti. Recuerda que el cambio y el control real debe estar en ti. 5. Suelta. ¿Tiendes a aferrarte al pasado, a las personas o a algunas situaciones, aún cuando te hacen sufrir? Contacta tu interior, tu fuerza de voluntad que te ayudará a decir: SOLO POR HOY. El soltar significa abrir tus manos, dejar ir y liberarte. Este pensamiento te llenará de energía y vitalidad para tener mayor contacto con la realidad. Renuévate en la esperanza para creer de nuevo en ti. 6. Haz un cierre. ¡Proponte dejar ir a esa persona! Es básico cerrar el círculo y elaborar el duelo, viviendo y manejando adecuadamente tus emociones y sanando las heridas. Trata de guardar y alejar todo objeto que te recuerde a tu ex. Quita sus fotos, guarda sus regalos y ya no escuches canciones que te recuerden a la relación. Todo esto simboliza un cierre o un tipo de ritual que te permita seguir adelante. “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”. 7. No estás solo. Probablemente, después de terminar tu relación, sientas soledad y desazón. Acuérdate que en momentos difíciles los familiares y amigos pueden ser de gran ayuda. ¡Comparte con ellos tu dolor! De esa forma, será más ligero tu sufrimiento y te permitirá sentir el cariño y apoyo de quienes te rodean. 8. Busca ayuda profesional. Una relación codependiente o enfermiza se pude llegar a convertir en una nube gigante que impide ver la luz. Reconocer que necesitas ayuda u orientación sicológica para retomar las riendas de tu vida no es algo malo. Todo lo contrario, en momentos se necesita a una persona objetiva con otra perspectiva, que te brinde las herramientas para salir de ciertas crisis. Puedes encontrar un grupo de autoayuda o una terapia individual. ¡Date la oportunidad! 9. Sé tu prioridad. ¡Eres lo más importante! Viviste mucho tiempo enfocándote en otra persona. Es momento de pensar en tus propias necesidades. Lo importante es que te sientas y te veas bien. Empieza a disfrutar de aquello que no hacías, los pequeños placeres que te da la vida: escápate unos días de vacaciones (si puedes), anda al cine, lee un libro que te cautive, cómprate algo que desees mucho. ¡CONSIÉNTETE! 10. Retoma el control de tu vida. Seguramente, tu vida se había vuelto ingobernable: No decir ¡no!, no decir lo que quieres, no estar en contacto con lo que necesitas, no estar viviendo tu propia vida, crea ingobernabilidad. Es el momento de vivir por ti y no por el otro. Retoma tu esencia, aprende de nuevo a poner límites y preocúpate por ti. Por mucho tiempo te has abandonado. Enfócate en aprender a cuidarte de una manera amorosa y sana.

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